Una visita enriquecedora: mujeres jubiladas de Masaya conocen Frutesol

Nos encanta compartir experiencias y saberes con los demás y precisamente eso fue lo que hicimos cuando un grupo de mujeres jubiladas de la ciudad de Masaya, nos visitaron en nuestra finca Frutesol, ubicada en Catarina, Masaya.
El objetivo de esta visita era compartir con ellos las labores que día a día realizamos como mujeres emprendedoras comprometidas con la protección del medio ambiente.
Visita guiada sobre prácticas sostenibles
Como parte de la actividad, guiamos a los visitantes en un recorrido por las distintas zonas de la finca, donde disfrutaron la belleza de nuestros senderos, mientras conocían sobre nuestras prácticas amigables con el medio ambiente y las técnicas de agricultura biointensiva que implementamos para cosechar parte de nuestra materia prima.
No podía faltar la cocina solar ni el asombro ante el uso de esta tecnología sostenible que nos permite preparar deliciosos alimentos utilizando la energía del sol. Las risas y los gestos de asombro llenaron el ambiente mientras compartimos anécdotas y recetas, demostrando que cocinar puede ser un acto de amor hacia nosotros mismos y hacia el planeta que habitamos.

Técnica ancestral y saludable.
Aunque la deshidratación de alimentos con energía solar es una práctica ancestral saludable, muy pocos conocían de esta técnica. Les mostramos que además de permitirnos almacenar nuestros alimentos, el método de deshidratación con el sol, nos brinda la oportunidad de conservar los sabores y nutrientes de nuestros alimentos.
Una experiencia enriquecedora.
Al finalizar el recorrido, les mostramos con orgullo los productos finales elaborados artesanalmente en Frutesol: desde jabones hasta alimentos deshidratados y una variedad de productos que reflejan la esencia misma de nuestra finca.
Esta visita especial nos recordó la importancia de compartir nuestros conocimientos y experiencias con los demás. No solo tuvimos la oportunidad de enseñarles a nuestros visitantes sobre prácticas novedosas y sostenibles, sino que también aprendimos de su sabiduría y entusiasmo. El intercambio generacional y la conexión entre personas de diferentes etapas de la vida es una fuente inagotable de enriquecimiento y crecimiento.
En Frutesol, estamos agradecidos por esta experiencia y esperamos continuar compartiendo nuestro amor por el medioambiente.